Para vivir necesita colocarse todos los meses un remedio que cuesta medio millón de pesos

María Victoria Salomé Ferrero debe afrontar un costoso tratamiento tras padecer cáncer de cérvix. Así  lo dio a conocer la vecina de nuestra ciudad en  una entrevista que mantuvo en el programa “Buenos Días” de Radio Chivilcoy. Necesita medio millón de pesos para la medicación que debe aplicarse cada 20 días. Cifra imposible de poder afrontar, por lo que pidió ayuda a las autoridades de Chivilcoy, provinciales y del Estado Nacional.

Conocida como Vicky, la joven de nuestra ciudad, tiene un hijo de 10 años, llamado Benicio, y hoy se encuentra desocupada. En junio de 2016 fue diagnosticada con cáncer de cérvix, conocido como cáncer de útero. Era propietaria de su propio comercio, formando parte de una renombrada distribuidora de lácteos y fiambres dela zona. Llevaba una vida normal, era una joven madre soltera, con un trabajo estable y una calidad de vida digna para ella y su hijo. Hoy  la enfermedad le está impidiendo llevar esta vida normal y tranquila que no hace mucho tiempo disfrutaba.

Jorge Ignacio Lara, una persona allegada a María Victoria Salomé Ferrero, dijo: “La ausencia de quienes deberían estar garantizando a Vicky el derecho a la salud, básico e inalienable para cada ser humando, también forma parte, junto al cáncer, de los padecimientos que tiene que atravesar para acercarse a lo más posible a esa calidad de vida que en algún  momento tuvo”.

“Ante la falta de la concesión del derecho básico a la salud y bienestar bajo responsabilidad del Estado, Vicky no tuvo otra opción de deshacerse de lo que, en ese momento, significaba para ella algo tan importante como su principal entrada de dinero para sostenerse ella y su familia. Vicky se vio obligada a intercambiar un derecho básico por otro más importante. Vendió su comercio para tapar ese bache que el Estado estaba dejando a la hora de asegurar una vida digna para ella y su hijo y poder comenzar con un tratamiento que, como casi todo el mundo sabe, es tan costoso como incierto en sus resultados”.

Agregó que “treinta sesiones de rayos, quimioterapia una vez por semana y cuatro sesiones de braquiterapia fueron parte del tratamiento que esta joven sufrió en cuerpo, mente y costos pata hacerle frente a esta desagradable enfermedad. Una vez terminado el tratamiento y por los efectos secundarios del mismos, profesionales médico del Instituto de Oncología Angel H. Roffo le recomendaron a Vicky cesar momentáneamente con dichas prácticas para poder tomarse un descanso. El descanso iba durar poco para ella, porque pasado un tiempo, nuevos controles médicos iban a revelar que su enfermedad se había agravado y que se había descubierto la presencia de metástasis ósea y medular”.

“Según los especialistas, la forma más conveniente de combatir este nuevo avance era consumir 400 mg. de un medicamente llamado Pembrolizumab Keytruda cada 21 días. Todo parece fácil como comprar una droga específica hasta que caemos en la realidad nefasta de que la salud siempre fue  un negocio y tal realidad nos informa del precio de estar vivos. La dosis recomendada para Vicky tiene un costo de 530.000 pesos cada 20 días”.

“Anta la imposibilidad de pagar tan desalmado costo, Vicky decidió acudir al Estado Argentino y solicitó a los bancos de drogas Nacional y Provincial que se haga cargo de su responsabilidad ante la salud de un ciudadano, proveyendo el impagable medicamento. La historia sigue como todos nos imaginamos, sin respuesta por parte del Estado y la enfermedad de Vicky avanzando. La última opción fue presentar un recurso de amparo ante la justicia, tratando de hacer que quienes son responsables de sus derechos dejen de hacer la vista gorda”.

“Vicky sigue sin respuestas de ninguna autoridad pertinente. El tratamiento recomendado por los médicos para el avance de la su metástasis lo pudo realizar durante tres meses gracias a la solidaridad de gente común, que se sintió conmovida por su situación y decidió donarle el medicamento que alguna vez algún familiar no había  llegado a utilizar. Vicky debe seguir ese tratamiento para poder vivir y la solidaridad de la gente, por más grande que sea, se acaba. A esta joven se le acaban sus frasquitos de vida tazados en medio millón de pesos y sabe que no puede pagarlo. Ni la justicia, ni el Estado Nacional le están garantizando hoy a Vicky el derecho de vivir”.

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