Una joven de 23 años apuñalo a su novio en plena vía pública

Una cámara de seguridad ubicada en la puerta de un supermercado de la localidad de William Morris, en el partido bonaerense de Hurlingham, registró una escena brutal: en medio de una discusión en plena vía pública, una joven apuñaló sorpresivamente a su novio con un cuchillo en el pecho y lo mató. Segundos después, la agresora huyó a toda velocidad mientras que la pareja apenas se tocó la herida y desapareció del foco de la filmación, tambaleando.

Según confirmaron fuentes policiales, la víctima falleció unos 20 minutos después tras ser trasladada hasta el hospital San Bernardino.

Todo ocurrió el martes pasado cerca de la medianoche en la esquina de las calles Márquez de Avilés y Bustamante. En las imágenes se observa cómo la pareja discute por casi un minuto. Gritos y gestos típicos de una pelea de novios son los que se ven en toda la escena. Ambos caminan de un lado al otro.

Hacen una suerte de careo en el que parece que ella le expresa algún tipo de reclamo. Según la filmación, se nota cómo el novio -identificado como Alejo Oroño (25)- siempre mantiene sus manos en la espalda y se muestra relativamente tranquilo en comparación con su futura asesina, una joven de 23 años cuyo nombre es Nadia Estefanía Navarro (23), quien todo el tiempo agita sus brazos y no oculta el nivel de nervios que la invade y que desencadenaría lo peor.

Oroño, la víctima, tenía 25 años.

Oroño, la víctima, tenía 25 años.

De repente, Alejo se acercó a la agresora y casi sin darse cuenta recibió la puñalada en la zona del pecho. Según el informe médico legal posterior, el joven de 25 años “recibió una herida corto punzante en el corazón y en la mano izquierda”. Navarro salió corriendo en dirección contraria. Su novio, en tanto, como pudo llegó hasta un kiosco y por los gritos de dolor, pudo alertar a un tío que se encontraba trabajando en una remisería ubicada a metros de la escena del hecho. “Me mataste, hija de p...”, fue lo último que llegó a decirle Alejo a Nadia. El pariente al ver a su sobrino moribundo, lo subió a un auto, lo llevó hasta el sanatorio pero no hubo mucho por hacer.

Gisela es prima de Alejo, contó cómo se desencadenó la tragedia y reveló que gracias a ella, pudieron dar con el paradero de la sospechosa.

“Él se va de acá de casa a eso de las 21. Se va al kiosco de la esquina y se quedó un rato. Nadia estaba en la casa de unos amigos comiendo pizza cerca de ahí. Por algún motivo que se desconoce, ella salió y comenzó a discutir con su novio. Momentáneamente todo quedó ahí y Ariel volvió al kiosco donde estaba. Después salió ella y le gritó a una cuadra de distancia y volvieron a pelearse. Ahí le pegó el puntazo. Estoy segura de que se pelearon por una pavada pero nunca pensamos que iba a terminar así. Después fue mi papá el que lo llevó hasta el hospital pero no se pudo hacer nada”, relató la prima.

 

 

Poco después del crimen, Gisela aún acostada en su cama y sin saber nada comenzó a recibir mensajes a través de Facebook de Nadia, quien quería obtener el teléfono de su papá, el remisero que había trasladado a la víctima hasta el hospital. La prima de Ariel ignoró ese mensaje y no le contestó. Minutos después, recibiría un llamado en el que le informaron que Oroño había muerto y entendió que Nadia estaba involucrada.

Como no le contesté comenzó a insistir y preguntarme qué había pasado con Ariel. Yo ahí le dije que se quedara tranquila que estaba todo bien. Lo hice para que se quedara en la casa y así no escapara”, reveló. Su estrategia surtió efecto. Pocas horas después del asesinato, oficiales de la Comisaría 2° de Villa Tesei la detuvieron en la vereda de su casa y la trasladaron a la comisaría. “Allí le dijeron lo que había ocurrido y se largó a llorar. Confesó que lo había matado, que no quería hacerlo y pidió perdón, pero ya era tarde”, agregó la familiar.

Si bien Gisela sostuvo que jamás imaginaron el trágico desenlace, sí reveló que la relación que mantenían era muy conflictiva y marcada por el maltrato de ella hacia él. “Le pegaba todo el tiempo, le gritaba. La semana pasada de hecho, vino hasta acá y le pegó con un palo. Él jamás le pegó, de hecho no hay una sola denuncia por violencia en su contra”, dijo la prima.

Ariel y Nadia seguían siendo pareja pese a todo. Hace poco más de un año y medio fueron padres de un nene pero no vivían juntos. El joven no tenía un trabajo estable y vivía de hacer changas para poder mantener a su bebé. Ella, en cambio, no trabajaba. “Sé que mi primo no quería denunciarla porque le daba vergüenza admitir que su mujer le pegaba. Era un pibe muy bueno y respetuoso. Solo tenía una denuncia en su contra porque una vez le rompió una ventana a la casa de Nadia porque no quería dejarle ver al nene. Esa denuncia se la hizo la suegra, pero nada más”, agregó Gisela.

Por estas horas, Navarro enfrenta una acusación por el delito de homicidio simple, en un expediente a cargo del fiscal Bernardo Kiper, titular de la UFI N°1 de Morón. Sin embargo, según comentó Gisela, la familia quiere que la Justicia cambie la calificación a homicidio preterintencional porque creen que la joven tenía la intención de lastimarlo ya que portaba un cuchillo a la hora de buscarlo para discutir con él. “Yo sé que ella no quería matarlo pero sí sé que lo quería herir, hacerle sentir dolor. Solo que no se midió y no vio dónde pudo terminar. Ahora pedimos que Nadia no salga, y que pague por lo que hizo. Que no la larguen solo por ser mujer”, finalizó.


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